Bodegas Vivanco

La diversidad geográfica de La Rioja condiciona el cultivo del viñedo y la selección de las varietales empleadas en la elaboración de los vinos. Nuestra bodega está situada en Briones, enclave privilegiado de La Rioja Alta, en las estribaciones de la Sierra de Cantabria y a orillas del río Ebro. Nuestros vinos se gestan en la viña, de su terruño, del paisaje y de lo que ocurre en él durante todo un año, nace la inconfundible personalidad de Vivanco. Nuestros vinos heredan la autenticidad, singularidad y sinceridad de la expresión y personalidad de los viñedos en los que se originan.

Rafael Vivanco, nuestro enólogo, se preguntó en 2001: “¿Por qué no mostrar al mundo nuestro patrimonio vitícola? Nuestras variedades autóctonas, nuestros microclimas. Vinos auténticos, procedentes del viñedo. Elaborados con respeto y, sobre todo, únicos, nuestros. Regresé a Briones con esa idea y me puse a trabajar”. Ahora seguimos trabajando cada día para que el sueño de Pedro Vivanco y de toda nuestra familia siga manteniendo su forma
El resultado no deja indiferente a nadie

La orografía de La Rioja, el tipo de viento o el color del suelo hacen que cada espacio sea un paisaje digno de ver y merecedor de un lugar en el recuerdo. Un gran valle, entre dos sierras montañosas que la protegen separadas por 100 km de distancia. Al norte, la Sierra de Cantabria. Al sur, la de la Demanda. Cruzándolo de oeste a este, el Río Ebro. Y aquí es donde nos encontramos y quizás por esta idiosincrasia que nos caracteriza nos hemos convertido en el primer, e ineludible para muchos, destino turístico de la Rioja.

Moderna, atrevida, innovadora, con mucho carácter y con una gran historia que contar. Así hemos creído que debía ser la Bodega de Vivanco, fiel reflejo de la personalidad de nuestros vinos y de nuestra tierra. Más que una bodega, es un homenaje a la convivencia con la naturaleza que la rodea y al respeto por la misma. Por eso es subterránea, funcional y arquitectónicamente incomparable puesto que está construida debajo de la tierra para dañar la menor parte posible de viñedo y minimizar el impacto ambiental. Además así hemos logrado favorecer unas condiciones de temperatura, humedad y gravedad equilibradas de manera natural todo el año.