Bodegas Bleda

Casi un centenar de años después de la fundación de Bodegas Bleda, se acomete una renovación total de las instalaciones.

En el verano de 2008, la Bodega traslada su sede al Valle de Omblancas, a 650 metros de altitud y rodeada de viñedos.

Sin renunciar a la tradición ni a la experiencia heredada, el Siglo XXI ha entrado de lleno en la Bodega, con la incorporación de la más moderna tecnología al servicio del vino.

En la actualidad, Bodegas Bleda se caracteriza por la elaboración de vinos jóvenes y de crianza de alta calidad, reconocidos en numerosos certámenes nacionales e internacionales, y que pueden encontrarse en buena parte de la geografía del planeta.

Situada en tierras de inmemorial tradición vinícola, Bodegas Bleda es una empresa familiar cuyos orígenes se remontan a 1915, año en que fue fundada por Don Antonio Bleda.

Fuimos pioneros en el embotellado de vinos a principios del Siglo XX. Nuestro emblemático Oro Viejo se alzó con la Medalla de Oro en la Exposición Universal de Barcelona de 1929.

Como empresa eminentemente exportadora, ya en la década de los 40 exportábamos buena parte de nuestra producción sobre todo en Europa.

Bodegas Bleda pertenece a la Denominación de Origen Jumilla, ubicada en el Levante español a pocos kilómetros del litoral mediterráneo, cuna del vino. La actual sede de la bodega se encuentra en el Valle de Omblancas, a una altura de 650 metros y bajo la semblanza del Castillo de Jumilla, que da nombre a nuestros más conocidos vinos.

La dedicación de cuatro generaciones de bodegueros a la empresa nos ha conferido un profundo respeto por la experiencia, conocimientos y valores heredados de nuestros antecesores, sin descuidar la importancia de la innovación tecnológica y las exigencias competitivas de los mercados actuales.

Nuestro propósito ha sido y es la excelencia, fruto del impecable proceso de elaboración y crianza de nuestros vinos, en aras de conseguir el máximo deleite en su degustación. Los numerosos premios obtenidos en los más prestigiosos certámenes nacionales e internacionales recompensan nuestros esfuerzos y nos sirven de acicate para afrontar nuevos retos.